lunes, 25 de mayo de 2009

Con muchas amígdalas...


¡¡¡Lo único que estaba en la mente del Milán era salir con los tres puntos fuera de la forma fuera!!!

Después de una torrencial lluvia, el sol salía en la cancha... el Milán sabía internamente que sonreía para ellos. Sin embargo, las ausencias también mermaron a los rossoneros y ponían pareja la balanza.

Los rossoneros recurrían a su uniforme tradicional, el de los títulos y las victorias, para enfrentar el encuentro. Éste comenzó trabado, con ciertas impresiciones por ambos lados pero eso sí, con el deseo lombardo de levantarse triunfante y con la cara al sol.

Una vez más, el cuadro lombardo se vió abajo en el marcador con un grave descuido defensivo y tuvo que remar contra corriente. No obstante, el empate llegaría con un disparo colocado de Oscar "Pelusa" Hurtado precedido de una brillante jugada de conjunto. El primer lapso terminaría con el marcador empatado a uno y con la historia sin definir.

En la segunda mitad, el Milán siguió volcado hacia a delante y tuvo una buena cantidad de oportunidades. Hasta que en una de ellas, Jair "Pato" Mondragón pondría arriba a los rossoneros con un potente disparo después de una gran jugada individual. El Milán ganaba 2-1 y los tres puntos estaban en su manos.

La tragedia parecía regresar cuando después de una falta fuera del área lombarda -ante cierta complicidad del hombre de negro- le permitió al contrario cobrar una falta a destiempo: Héctor "Dida" Olivares detuvo el disparo pero no el contrarremate y el empate se presentaba nuevamente.

Ya en un duelo abierto y con oportunidades de ambos lados del campo, Ángel "Kun" Santamaría sacaría un potente disparo a la base del segundo poste del portero y pondría en ventaja al Milán... ventaja que nunca perdería pero que no sería fácil de conservar.

Los equipos tuvieron oportunidades pero los rossoneros demostraron que han aprendido a manejar las ventajas y mantener el control de los partidos. El triunfo y los tres puntos estaban en al bolsa.

Al final, lo más importante del encuentro era ganarlo, demostrar que se tiene futbol, que sabemos jugar y ganar, aumentar la confianza en nosotros y lo que sabemos hacer.

¡¡¡Sabemos que falta mucho, pero también que tenemos gran futbol y sobre todo... muchas... muchas amígdalas!!!

¡¡¡Vamos Milán... el campeón ha vuelto y viene con hambre de triunfo!!!

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